Si tuviera que retratarme, bien podría recurrir a la siguiente descripción: Pensador independiente, cuestionador sistemático y tenaz explorador.
Mi vida, lejos de haber sido «lineal» o prototípica, renunció pronto a la convencionalidad y a la norma, dejando paso a una narración errática que se ha revelado incompatible con el canon social imperante en nuestra conciencia.
La experiencia y los contextos inherentes a este periplo encontraron su inflexión en el progresivo desarrollo de una condición incapacitante, lo que motivó un viraje imperativo.
Fue entonces cuando la circunstancia afloró una pulsión que yacía latente. Una voz interior —la única que me era audible— me empujó sin dilación a un retorno impostergable: el reencuentro con la filosofía.
Desde ese momento, y a lo largo de estos años, mi esfuerzo se ha dirigido al estudio de sistemas y autores occidentales, con un marcado énfasis en el pensamiento clásico.
Además, investigo la prolífica tradición india —muy cercana a mí—.
Así, las áreas que hoy ocupan mi actividad se centran fundamentalmente en la metafísica, la espiritualidad, la consciencia, la religión, la moral y —de forma tangencial— la psicología y la neurociencia.
Espero que este contenido os resulte interesante y estimule vuestra reflexión.
Gracias.